Tenemos la mala costumbre
de querer a medias, de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca,
tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos solo cuando lo
perdemos es cuando añoramos. Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo,
buscando tantas metas faltas, tantos falsos sueños. Tenemos la mala costumbre
de no apreciar lo que de verdad importa.