Quizá
sea verdad eso de que cuanto más daño te hace una persona más la echas de
menos, es algo así como estar rota y querer recomponer los trozos rompiéndote
más. Sabiendo que no todos los trozos encajan como antes, y que la mayoría de
ellos cortan.
Pero
aún así, sigues intentando recomponerte, porque sabes que aunque corten los
trozos, nada te hace más daño que tener que alejarte de alguien a quien
quieres.