Fue
como fue, me robaste el alma, me tuviste a tus pies, te amé. Me equivoque,
creía que era eterno despertarme en tú piel, no sé si fui ingenua al pensar que
amarías igual, con la misma fuerza de un huracán. Fue mi culpa al final, el
quererte de más y tan sólo recibir la mitad. Bajé la guardia y me expuse al
dolor, caricias falsas, frío en la habitación. Bajé la guardia y aposté el
corazón, tantas palabras y ninguna emoción. Yo te quise y no te basto, y aún te
amo a pesar de que has sido mi peor error.
Es
como es, aquí no queda nada a mi me toca perder.