Voy caminando de vuelta hacia vos, y este fuerte viento que
sopla es para mí. Hoy, cuanta gente desconfía de vos, y sin embargo te quiero
más. Estoy cansada y acostumbrada a no esperar nada de vos, aunque igual que
ayer no estoy, igual que ayer me voy soñando, esperando un milagro de vos.