Quizás
nunca supe realmente valorarte.
Quizás
no te merecía.
Quizás
no te hice lo suficiente feliz.
Quizás
no podía sacarte las sonrisas que vos pretendías que te saque.
Quizás
no supe amarte.
Quizás
esperabas más de mi.
Quizás
te defraude muchísimo.
Quizás
te hice sentir mal.
Quizás
fue toda culpa mía.
Son
todas dudas, suposiciones, pero hay algo que no dudo, ni supongo y es que di
todo de mi, que no me arrepiento de nada y que intenté hacerte feliz, aunque
quizás no haya podido.