Las personas de ahora camuflan lo que sienten. Regalan sonrisas y marcan las miradas. Seleccionan los momentos con una fecha. Dejan las historias sin fin. Olvidan lo que sienten antes de que les de tiempo a saberlo. Ahora, se dice "te quiero" como quien dice "hola". Los besos los regalan, sin importar a quién. Pero eso no es para mi. Porque, cuando digo "te quiero", es porque te quiero, de verdad, sin importar nada y con todas las consecuencias que lleva a hacerlo.