Él dijo que se iría, que todo lo suyo se lo llevaría, dijo que me olvidaría, que me borraría como fuera de su cabeza, que nunca más me iba a llamar. Él se llevo parte de mi corazón, el fue a la persona que yo le entregue todo, a la que le confié absolutamente todo. Le regale mi corazón, con la promesa de cuidarlo y nunca dejar que algo le pasara.
Él prometió nunca olvidarme, siempre amarme y cuidar los buenos recuerdos que teníamos juntos. Él juro que nunca me pasaría nada, que siempre iba a estar él para acompañarme, tanto en los malos momentos, como en los buenos. Él dijo que lo nuestro era algo para siempre, que con el tiempo esto jamás moriría. Él prometió ser todo para mi, prometió cuidarme, valorarme, respetarme y amarme.
Él me dijo que no iba a prometer cosas que no pudiera cumplir. Él me hizo pasar buenos momentos, me hizo sentir cosas que nunca había sentido, me cuido como nunca nadie lo hizo, me regalo momentos inolvidables. 
Pero luego, él se fue prometiendo jamás volver, diciendo que me iba a olvidar, que de su cabeza me iba a borrar, que lo nuestro no significo nada y nunca lo iba a significar, que nunca se tomo en serio nuestra relación, que iba a encontrar personas mucho mejores que yo.
Él dijo que se iría, que todo lo suyo se llevaría, me dejo y yo era suya.