De repente te das cuenta de que todo ha terminado de verdad, ya no hay vuelta atrás  lo sientes y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, y es ahí justo, en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una ves, y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Parecido? Puede ser, pero sin futuro alguno. Igual? Jamás, dos cosas iguales jamás.
Pues entonces, crees que es momento de mirar para adelante, y comenzar a aprender a vivir sin él, y eso, es lo correcto. Aunque quizás, te duela.